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Entrevista
realizada en Barcelona en abril de 2007
por Rafael Beltrán.
En
primer lugar quisiera agradecerle la deferencia de
contestar a nuestras preguntas,
especialmente
por el uso del castellano,
lengua que maneja con ciertas dificultades.
RB- Usted no es
español, ¿verdad?
JF-
No, no lo soy. Yo tengo pasaporte británico. Mi padre
era catalán y mi madre irlandesa. Ellos hablaban en
inglés en casa. Mi padre siempre me hablaba en catalán y
aprendí a escribirlo. Hace unos años, cuando vendí una
empresa que tenía en la zona de Manchester, me vine a
vivir a Cataluña. Hablaba catalán, pero solamente había
estado en Cataluña, en Valencia i en Baleares de
vacaciones. La gente ponía caras muy extrañas cuando se
daban cuenta de que no podía hablar español;
o tenía
que hablar en catalán o inglés.
RB-
¿Qué edad tiene usted ahora?
JF-
Tengo 58 años.
RB- Retrocedamos en
el tiempo. Quiero preguntarle por su interés por los
vampiros. Pero primero debo hacerle otra pregunta
¿Qué es para usted un vampiro? No
le pregunto si cree en cuerpos que vuelven de la tumba o
que chupan sangre para no morir del todo, no, no. Le
pregunto por lo qué usted entiende que es un vampiro,
independientemente de que crea o no en su existencia.
JF-
Bueno yo ahora sé que los vampiros originales, los que
recibieron ese nombre, son un matiz dentro del amplio
abanico de seres del folclore relacionados con la muerte
y el más allá.
RB-
¿Y cuando comenzó a interesarse específicamente por los
vampiros?
JF.
Indudablemente fue por las películas de la Hammer y por
los sucesos de Highgate. Tenga en cuenta que en ciudades
cómo Londres, Liverpool, Manchester y en menor medida
Sheffield, estos asuntos se vivieron en ciertos círculos
de jóvenes con gran intensidad a finales de los 60 y
principios de los 70. Había mucho morbo, se montaban
grupos y pequeñas sectas. Luego estaba la música, claro.
Y se quería terminar con la censura. No se podían ver
normalmente ya no tetas por la tele, sino incluso
bragas.
RB-
Pero nunca escribió nada
JF-
No, sobre vampiros no.
Yo seguía las noticias y luego me relacioné con algunos
interesados sobre el asunto. Conocí a Manchester y
Farrant… Pero no tomaba notas. Era vivir la experiencia.
Todo era muy fantástico. La TV y protagonismo. Desafiar
a la policía....
Luego tuve que hacerme cargo de un negocio, luego monté
otro y se terminó todo.
RB-
¿Y cuando volvió a ocuparse del tema?
JF-
Por cuestiones profesionales me relacioné con un grupo
de gente que se interesaba mucho por asuntos
relacionados con lo mágico, digámoslo así. Así cuando
vine a Cataluña ya tenía algún contacto. Luego conocí a
otras personas, hasta que Ardanuy me convenció para que
pusiera en marcha Cercle-V.
RB-
¿Y que es Cercle-V?
JF-
Es un círculo de personas interesadas por los vampiros y
otros elementos del folclore sobrenatural. Gracias al
empuje de Ardanuy, yo he coordinado una relación virtual
entre gente diversa de los Países Catalanes. La mayor
parte no se conocen personalmente. Los hay del Rosellón,
País Valenciano y Cataluña. Cuando llegué aquí
[Cataluña] no sabía casi nada de computadoras y nuevas
tecnologías.
RB-
¿Y la revista “l’Upir”?
JF-
Bueno más que una revista es un boletín. Es la
consecuencia lógica de Cercle-V y lo máximo que nos
permiten nuestros tiempo. Bueno, es verdad que yo sí
tengo numeroso tiempo libre, pero no consigo nunca
ponerme a escribir.
RB-
¿Cuáles son los objetivos de esta
revista?
JF-
Una publicación que presenta trabajos inéditos de corte
científico o académico en catalán i que realiza
traducciones desde otras lenguas.
RB.
Ahora mismo estoy en su casa parece un museo del horror.
¿Qué puede decirme sobre el asunto?
JF.
Disfruto enormemente de una estética retorcida, de las
ciencias ocultas, muy recargada. Pero creer, no creo.
Muchas gracias por responder a nuestras preguntas. |